viernes, 27 de junio de 2014

El Papa habla (I)

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; el hombre se lo ha devuelto con creces”

La Vanguardia del 13 de junio publicó una entrevista en exclusiva con el Papa Francisco. Leyéndola con atención voy a escribir algunos comentarios. Al ser bastantes extensas las declaraciones,  dividiré en dos partes estas reflexiones. No soy católico ni cristiano, pero la Iglesia Católica sigue siendo hoy una poderosa fuerza ideológica-social de  evidentes derivaciones políticas – mucho menos de lo que fue en épocas pasadas y de los que le gustaría ser -  y por eso me parece importante estar informado de lo que dice su Supremo Pontífice.Comentaré  cuestiones tratadas en la entrevista por el Papa, y sus respuestas ;son  reveladoras del núcleo duro de la doctrina de la  Iglesia de Roma, como por otro lado era previsible al ser las ideas de su máximo representante en la tierra.  Inevitablemente para la comprensión de mis observaciones he tenido que transcribir literalmente algunos pasajes de sus respuestas.

 Comienza la entrevista afirmando que “hoy hay más mártires que en los primeros siglos de Iglesia”.No conozco muy bien la cuantía de los mártires de los últimos años, pero lo que afirma el Papa Francisco es verosímil. Los  cristianos en los primeros siglos – supongo que se refiere  al Imperio Romano -  las mayores persecuciones que sufrieron fueron las del periodo de Decio y posteriormente en el reinado de Diocleciano que es , según cuenta la historia, la más dura de las persecuciones. En la peor, la última,  Gibbon en su monumental obra ”Historia y de la decadencia y caída del Imperio Romano “calculaba en unos ciento- cincuenta mártires por año. Vamos que en esos míticos años  tampoco fueron tantos los mártires, y cuando la Iglesia se convirtió en fuerza dominante los exageró en cuantía pues nada más prestigio que los mártires por la fe.

Como es habitual en los jerarcas de la Iglesia, pasa de puntillas sobre las víctimas de la persecuciones cristianas . No sólo los devotos a otros credos como judíos o musulmanes han sido  martirizados por la Iglesia – acorde con su terminología -, si no que hay muchos cristianos – herejes  - que fueron muertos por la misma Iglesia, con el auxilio en muchas ocasiones de fuerzas militares afines. Estos jamás han sido considerados mártires por la Iglesia pese a morir por su fe en Cristo.  Una de las más conocidas es Juana de Arco  quemada en la plaza pública de Rouen por las autoridades eclesiásticas, en siglo XV; sin embargo, misterios de la Revelación Divina, acabó canonizada por Benedicto XV en 1920, no por mártir sino por virgen. Otros muchos cristianos ejecutados por sus creencias no tuvieron tanta suerte como Juana, pues aunque  la consideración eclesiástica le llegó un poco tarde, ser Santa no es un mal final para una cristiana como sin duda lo era Juana. Los cátaros , muchas de  las víctimas de la Inquisición ,los protestantes murieron todos por su  fe en Cristo, solo que interpretada de forma diferente al dogma católico. Como ya comentaba antes el Pontífice no concreta quienes son esos mártires de hoy pero es claro que para la Iglesia de Roma sólo lo son los cristianos víctimas de las persecuciones romanas, musulmanas o comunistas, nunca las víctimas de la propia  Iglesia, posiblemente superiores en número.

En otro momento de la entrevista afirma “La pobreza y la humildad están en el centro del Evangelio y lo digo en un sentido teológico, no sociológico”. Qué es ser pobre en un sentido teológico no sé muy bien lo que significa, pero si no hace falta serlo en un sentido sociológico, expresión que sí que tiene un significado inteligible, apunta a que no hace falta ser pobre para formar parte de la Iglesia, lo que es razonable, por lo menos en España donde sus clases sociales más privilegiadas frecuentemente son católicas. El Partido más representativo de estas clases adineradas, el Partido Popular, hace habitualmente alarde de su sincero catolicismo. Aquí mismo , en la Comunidad valenciana vivimos de cerca el importante apoyo institucional que tuvo la visita del anterior Pontífice a su capital, donde no se fue mezquino en los gastos que fueran necesarios, para que tuviera el impacto público debido . Tan generoso se fue con el Presupuesto Público para el evento, que por lo que cuentan las crónicas de tribunales, algún servidor público se pudo exceder en ellos y ahora está sometido a investigación judicial. Si hubo exceso de gasto sin duda fue por una desmedida  devoción al Santo Padre.

Ante la pregunta ¿Qué puede hacer la Iglesia para reducir la creciente desigualdad entre ricos y pobres? contesta con una larga exposición, con la que es difícil no estar de acuerdo. Condena sin paliativos la primacía del dinero en nuestra sociedad Hemos caído en un pecado de idolatría, la idolatría del dinero”. Se escandaliza “que 75 millones de jóvenes europeos menores de 25 años están en paro”. Literalmente lo califica de barbaridad. Insiste en que “los balances de las economías idolátricas, las grandes economías mundiales que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero”. En definitiva, con una terminología con matices religiosos, como es lógico en un Papa, responde a la pregunta con frases con las que cualquier persona de buena fe está sin problemas de acuerdo. Soluciones concretas para esos males que detalla no da, pero debe considerar que eso es competencia de los poderes terrenales . Al fin de al cabo es más fácil salvar almas que dar de comer a la gente.

Jesús de Nazaret afirmó “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? “ Mateo 6:26 o “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” Mateo 6:31. Sin duda el Papa Francisco en la cuestión social es más avanzado que Jesucristo, según Mateo, pues afirma con rotundidad que los jóvenes no solo deben esperar que el Padre Celestial les alimente, sino que deben tener un trabajo. Tal vez añado yo por si en algún momento el Padre Celestial se distrae, como ha ocurrido frecuentemente en la historia y en muchas latitudes sigue pasando, y al no tener trabajo se mueren de hambre. La verdad es que el Jesús de Mateo no parece ser experto en ornitología porque seguro que miles de aves fallecen de hambre también Nada pues que censurar en esta parte al Papa Francisco.


No hay comentarios:

Publicar un comentario