Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; el hombre se lo ha
devuelto con creces”
La Vanguardia del 13 de junio
publicó una entrevista en exclusiva con el Papa Francisco. Leyéndola con atención voy a escribir
algunos comentarios. Al ser bastantes extensas las declaraciones,
dividiré en dos partes estas reflexiones. No soy católico ni cristiano,
pero la Iglesia Católica sigue siendo hoy una poderosa fuerza ideológica-social
de evidentes derivaciones políticas – mucho menos de lo que fue en épocas
pasadas y de los que le gustaría ser - y por eso me parece importante
estar informado de lo que dice su Supremo Pontífice.Comentaré
cuestiones tratadas en la entrevista por el Papa, y sus respuestas ;son reveladoras del núcleo duro de la doctrina de la Iglesia de Roma, como por otro
lado era previsible al ser las ideas de su máximo representante en la
tierra. Inevitablemente para la comprensión de mis observaciones he
tenido que transcribir literalmente algunos pasajes de sus respuestas.
Comienza la entrevista afirmando que “hoy hay más mártires que en los primeros siglos de Iglesia”.No conozco muy bien la cuantía de los
mártires de los últimos años, pero lo que afirma el Papa Francisco es verosímil. Los cristianos en
los primeros siglos – supongo que se refiere al Imperio Romano -
las mayores persecuciones que sufrieron fueron las del periodo de Decio y posteriormente en el reinado de Diocleciano que es , según cuenta la historia, la
más dura de las persecuciones. En la peor, la última, Gibbon en su monumental obra ”Historia y de la decadencia y caída del Imperio Romano “calculaba en unos ciento- cincuenta
mártires por año. Vamos que en esos míticos años tampoco fueron tantos
los mártires, y cuando la Iglesia se convirtió en fuerza dominante los exageró
en cuantía pues nada más prestigio que los mártires por la fe.
Como es habitual en los
jerarcas de la Iglesia, pasa de puntillas sobre las víctimas de la
persecuciones cristianas . No sólo los devotos a otros credos como judíos o
musulmanes han sido martirizados por la Iglesia – acorde con su
terminología -, si no que hay muchos cristianos – herejes - que fueron muertos
por la misma Iglesia, con el auxilio en muchas ocasiones de fuerzas militares
afines. Estos jamás han sido considerados mártires por la Iglesia pese a morir
por su fe en Cristo. Una de las más conocidas es Juana de Arco quemada en la plaza pública de Rouen
por las autoridades eclesiásticas, en siglo XV; sin embargo, misterios de la Revelación Divina, acabó canonizada por Benedicto XV en 1920, no por mártir sino
por virgen. Otros muchos cristianos ejecutados por sus creencias no tuvieron
tanta suerte como Juana, pues aunque la consideración eclesiástica le
llegó un poco tarde, ser Santa no es un mal final para una cristiana como sin
duda lo era Juana. Los
cátaros , muchas de las víctimas de la Inquisición ,los protestantes
murieron todos por su fe en Cristo, solo
que interpretada de forma diferente al dogma católico. Como ya comentaba antes
el Pontífice no
concreta quienes son esos mártires de hoy pero es claro que para la Iglesia de
Roma sólo lo son los cristianos víctimas de las persecuciones romanas,
musulmanas o comunistas, nunca las víctimas de la propia Iglesia,
posiblemente superiores en número.
En otro momento de la
entrevista afirma “La pobreza y la humildad están en el centro del Evangelio y lo digo en un sentido teológico,
no sociológico”. Qué
es ser pobre en un sentido teológico no sé muy bien lo que significa, pero si
no hace falta serlo en un sentido sociológico, expresión que sí que tiene un
significado inteligible, apunta a que no hace falta ser pobre para formar parte
de la Iglesia, lo que es razonable, por lo menos en España donde sus clases
sociales más privilegiadas frecuentemente son católicas. El Partido más
representativo de estas clases adineradas, el Partido Popular, hace habitualmente
alarde de su sincero catolicismo. Aquí mismo , en la Comunidad valenciana vivimos de cerca el importante apoyo
institucional que tuvo la visita del anterior Pontífice a su capital, donde no se fue mezquino
en los gastos que fueran necesarios, para que tuviera el impacto público debido
. Tan generoso se fue con el Presupuesto Público para el evento, que por lo que
cuentan las crónicas de tribunales, algún servidor público se pudo exceder en
ellos y ahora está sometido a investigación judicial. Si hubo exceso de gasto
sin duda fue por una desmedida devoción al Santo Padre.
Ante la pregunta ¿Qué puede hacer la Iglesia
para reducir la creciente desigualdad entre ricos y pobres? contesta con una
larga exposición, con la que es difícil no estar de acuerdo. Condena sin
paliativos la primacía del dinero en nuestra sociedad “Hemos caído en un pecado de
idolatría, la idolatría del dinero”. Se
escandaliza “que 75 millones de jóvenes europeos menores de 25 años están en
paro”. Literalmente lo
califica de barbaridad. Insiste en que “los balances de las economías idolátricas, las grandes economías
mundiales que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero”. En definitiva, con una
terminología con matices religiosos, como es lógico en un Papa, responde a la
pregunta con frases con las que cualquier persona de buena fe está sin
problemas de acuerdo. Soluciones concretas para esos males que detalla no da,
pero debe considerar que eso es competencia de los poderes terrenales . Al fin de al cabo es más fácil salvar almas que dar de comer a la
gente.
Jesús de Nazaret afirmó “Mirad las aves del cielo, que
no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestial las
alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? “ Mateo 6:26 o “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o
qué vestiremos?” Mateo
6:31. Sin duda el Papa Francisco en
la cuestión social es más avanzado que Jesucristo, según Mateo, pues afirma con rotundidad que
los jóvenes no solo deben esperar que el Padre Celestial les alimente, sino que
deben tener un trabajo. Tal vez añado yo por si en algún momento el Padre Celestial se distrae, como ha ocurrido
frecuentemente en la historia y en muchas latitudes sigue pasando, y al no
tener trabajo se mueren de hambre. La verdad es que el Jesús de Mateo no parece ser experto en
ornitología porque seguro que miles de aves fallecen de hambre también Nada
pues que censurar en esta parte al Papa Francisco.
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